domingo, 21 de diciembre de 2008

...ya lo decía Luis XIV


Luis XIV, rey de Francia y de Navarra (1643-1715), conocido como El Rey Sol o Luis el Grande, en una carta escrita a su nieto le decía cosas como estas:
“No favorezcas a las personas que más te adulen y ten, en cambio, en consideración a quienes se atrevan a desagradarte por tu bien.
No descuides tus asuntos por el placer; hazte un plan de vida que fije el tiempo destinado al descanso y a la diversión.
Presta toda tu atención a los asuntos de gobierno.
Antes de decidir, comienza escuchando cuanto puedas.
Haz todo lo posible por conocer con exactitud a todos los hombres destacados para poder servirte de ellos cuando los necesites.
Sé amable con todos y no digas nada ofensivo a nadie”.Si el post te interesó puedes encontrar muchos más relatos como éste en el libro “Breve historia del mundo” de Ernst H. Gombrich. (Muy recomendable)
En la imagen Luis XIV rodeado de su hijo y heredero el Gran Delfín Luis -apoyado en el respaldo del sillón-, de su nieto el Duque de Borgoña -a la derecha del cuadro-y de su bisnieto el Duque de Anjou (futuro rey Luis XV), y de la aya de éste, la Duquesa de Ventadour.
Imagen cogida de Lacoctelera.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Existo, luego pienso en positivo


En mi afición por observar-nos a los humanos, no dejo de sorprenderme.
La capacidad que tenemos de regodearnos en lo negativo, me deja fascinada.
Por ejemplo, si en el desarrollo de una tarea hago una gambada, tengo asegurado que será recordada por los siglos de los siglos, amén. Además la noticia correrá como un reguero de pólvora.
Por el contrario, si ejecuto la tarea de forma brillante, su difusión y publicidad será bastante escasa.
Con la rumorología sucede igual. Si realizo una crítica o comentario malévolo, tengo asegurada la portada en los principales corrillos de la organización. Sin embargo las ideas positivas, raramente serán titulares principales.
¿Por qué somos tan poco generosos?¿Por qué vamos por la vida con el culo prieto?¿Por qué no pensamos en positivo?
Que las buenas noticias no tengan tirón informativo es un síntoma de que nos perdemos mucho, de lo mucho bello de esta vida. Es una pena.